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El bar más cool del mundial de esquí

Noruega tuvo un rol dominante en su propio mundial de esquí en Oslo, Petter Northug se convirtió en rey del esquí, pero en el bar el rey fue el sueco Christer Blanken. Christer, con una excavadora JCB equipada con rotor basculante, creó la instalación más imponente del mundial: un bar con escenario y pasarela de hielo y nieve.

“Fue difícil, pero sin el rotor basculante lo hubiese sido mucho más”, dice Christer.

El mundial de esquí en Holmenkollen, en las afueras de Oslo, Noruega, durante los meses de febrero y marzo, fue una auténtica fiesta popular. Los más felices fueron los noruegos victoriosos, que celebraron un total 16 medallas en la montaña de hielo y nieve que se construyó en el interior del estadio de esquí.

“Tardamos cinco semanas en construirla, con 4-5 personas trabajando sin cesar”, dice Christer, que añade algunos datos impresionantes sobre la instalación.

Volumen de nieve: 2100 metros cúbicos.

Hielo: 25 metros cúbicos.

En total, la imponente montaña de hielo alcanzó los 12 metros de altura y 16 metros de longitud, e incluía bar, pasarela y escenario. Un túnel conducía hasta el parque Vinterglädje, donde Christer había creado un mamut de nieve de 2,5 m de altura y una tribuna de hielo de 2 metros de altura.

“Sin el rotor basculante este tipo de trabajos hubiese sido muy complicado. Pero, en este caso, la posición de la máquina no limita la construcción en sí y fue posible colocar la estructura exactamente en el ángulo requerido”, dice Christer.

Por casualidad

Christer Blanken, un jovial habitante de Delsbo de 36 años, empezó a dedicarse a las construcciones de hielo por casualidad. Después de 13 años como conductor en la empresa de transportes de su padre, decidió que iría a Hafjell en Lillehammer para trabajar durante una temporada como instructor de esquí. Fueron tres temporadas en total y allí conoció a Thomas Orderud, que dirige Orderud Designice, una empresa especializada en las construcciones de nieve y hielo.

“Thomas estaba construyendo un hotel de nieve en el parque familiar de Hunderfossen y necesitaba ayuda”, dice Christer.

En la primavera le ofrecieron trabajo como “solucionador de problemas” en la sección técnica y, desde entonces, sigue colaborando con Thomas Orderud.

“Entre otras cosas, he ayudado dos veces a Thomas a construir un autocine para motonieves en Kautokeino, y para el festival internacional de cine de Tromsö también construimos un cine de nieve y hielo.

Y no hay duda de que Christer hace lo que le gusta.

“¡Poder crear cosas de nieve y hielo es absolutamente maravilloso!”

"Sin el rotor basculante este tipo de trabajos hubiese sido muy complicado."

Christer Blanken, Orderud Designice

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